Con el European Accessibility Act (Directiva (UE) 2019/882), aplicable desde el 28 de junio de 2025, la accesibilidad digital se ha convertido en una obligación para muchos productos y servicios ofrecidos a los consumidores en la Unión Europea. Qué obligaciones se aplican a una empresa concreta depende del país, del sector y del tipo de servicio. En este contexto, elegir la herramienta o el proveedor adecuado no es trivial: en el mercado conviven enfoques muy distintos, desde los widgets de «instalar y olvidar» hasta los servicios de auditoría y remediación. Estos son los criterios que, en nuestra opinión, cuentan de verdad.
1. ¿Widget o corrección del código?
Un widget (u overlay) pone a disposición de los visitantes herramientas como la ampliación del texto, los contrastes o fuentes legibles. Es útil, pero no modifica el código ni los contenidos del sitio: una imagen sin texto alternativo, un formulario sin etiquetas o una navegación imposible con el teclado siguen igual. Ningún widget, por sí solo, hace que un sitio sea accesible o conforme. Una solución seria debe prever la auditoría y la corrección de las barreras estructurales.
2. Qué referencia técnica se verifica
Pregunte siempre a qué estándar hace referencia la verificación. La referencia más extendida son las WCAG 2.1/2.2 nivel AA, a las que remite en Europa la norma EN 301 549. Algunos países adoptan referenciales nacionales (por ejemplo, el RGAA en Francia): compruebe si están incluidos o si requieren un encargo específico.
3. Verificación manual, no solo automática
Las herramientas automáticas detectan solo una parte de los problemas de accesibilidad. Una auditoría fiable combina escaneos automáticos con la verificación manual de auditores humanos y pruebas con tecnologías de asistencia (lectores de pantalla, navegación con el teclado).
4. Un perímetro claro
Una auditoría cubre páginas y funcionalidades definidas: pregunte cuántas páginas se incluyen y qué ocurre con el resto del sitio. Desconfíe de quien promete la conformidad de todo el sitio sin indicar un perímetro.
5. Documentación honesta
El informe debe indicar los problemas detectados, su prioridad y qué se necesita para corregirlos. Una declaración de accesibilidad debe reflejar el estado real del sitio, incluidas las partes no conformes: una declaración de «todo conforme» redactada sin verificaciones en profundidad expone a la empresa a reclamaciones.
6. Conformidad técnica y obligaciones legales no coinciden
Cumplir las WCAG es un requisito técnico. Las obligaciones legales dependen del país, del tipo de organización y del servicio, y pueden incluir requisitos adicionales (declaraciones, canales de comunicación de incidencias, procedimientos de mantenimiento). Un proveedor serio no promete que «estará en regla con todas las leyes»: le ayuda en la parte técnica y le invita a verificar las obligaciones aplicables con sus asesores.
7. Mantenimiento en el tiempo
Cada nueva página, contenido o funcionalidad puede introducir nuevas barreras. Pregunte cómo se gestiona el mantenimiento: escaneos periódicos, nuevas auditorías, actualización de la declaración. No existe una conformidad «automática» y definitiva.
8. Soporte y localización
Una asistencia en su idioma, unos plazos de respuesta claros y el conocimiento del contexto normativo europeo marcan la diferencia en la gestión diaria.
El enfoque de Accessibi
Accessibi combina un widget desarrollado internamente — que no interfiere con los lectores de pantalla ni con las tecnologías de asistencia — con auditorías según las WCAG 2.1/2.2 AA (verificación automática y manual en el perímetro acordado), remediación del código, remediación de documentos y redacción de la declaración de accesibilidad a partir de los resultados detectados. Indicamos siempre el perímetro y los límites de cada servicio: el widget es una herramienta complementaria, la auditoría refleja el estado del sitio en la fecha de la verificación y la conformidad técnica no equivale, por sí sola, al cumplimiento de todas las obligaciones legales. No prestamos asesoramiento jurídico ni garantizamos resultados legales: trabajamos para eliminar las barreras, con método y transparencia.
¿Quiere saber por dónde empezar? Solicite una consulta gratuita: analizamos su sitio web y le indicamos las intervenciones prioritarias.